De Nuria Montes: 5 estrellas GL, Top Premium, etc. (I)

 

Pues nada, que pasó a tomar café con nosotros Nuria Montes de Diego, la secretaria general de HOSBEC. Hasta ahí, lo que podemos considerar normalidad: invitada de postín. Ahora bien, a las ocho de la tarde nos dijeron, amablemente, que necesitaban el salón, que si no…

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Nuria Montes nada más llegar al Meliá Benidorm. (Foto: Mario Ayús)

Y luego estaba que Nuria tenía cita en Alicante, a la que nos consta que llegó sana y salva, aunque no a tiempo correcto, y el premio que le entregaron.

Nosotros nos limitamos a una cerrada ovación, aplausos de tronío, que no se recordaban en Los cafés del Meliá desde tiempos de Indíbil y Mandonio[1]. Y si Nuria llega a pronunciar la frase “Benidorm, capital europea del Turismo de Sol y Playa®”, el amigo Cecilio González se las ingenia para conseguirle en 48 horas un hueco preferente en el Salón de la Fama de Hollywood y la nombra lideresa de la causa.

Cuando yo jugaba a Voley, Tomás Borjovich nos decía aquello de salir a la pista “fácil y suelto; a triunfar”. Pues Núria, que toreaba en casa, salió así: fácil y suelta. Y sobrada. Triunfó.

Si es que pasó por los Jesuitas, por el Colegio de la Inmaculada de Alicante. Y eso infunde un plus. Además ella es Premium. Hasta me recordó al Hermano Meseguer. Yo aún me hago acompañar del número de cuando llegué a Ínfima A: 474. Y me sigue acompañando. Y eso que el colegio ha cambiado: ahora, ya con ella, era, es, mixto.

Al grano.

Lleva 22 años aquí; y le parecen “solo 22 meses; tremendamente afortunada”. No ha perdido la ilusión de aquél día -1995- en que Jordi Caballé la animó a sumarse a HOSBEC cuando Eva Martín se jubiló y sólo quedaba Pepe Cardona y un administrativo a bordo. Había comenzado -su formación es de abogado; de la UA- en COEPA y estaba en la Asociación de Hoteles de Alicante. Así que comenzó lidiando con la modernización de la estructura de la que era una Asociación Hotelera -“me apasionan los retos”- que había perdido el lastre de otras actividades y se centraba ya en la hotelería y el sistema alojativo: Asociación Hotelera de Benidorm y Comarca, HOSBEC. Funcionó tan bien que en 2001 abarcaron ámbito provincial, bajo la marca HOSBEC, y desde 2011 su ámbito es Comunidad Valenciana, “con una especialización funcional en alojamiento vacacional”.

Siempre he tenido grandes presidentes”, dejó caer como queriendo justificar su gran labor.

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Tertulianos en tertulia (Foto: Mario Ayús)

Pero, ¿qué hace HOSBEC?

Ahí ya se salió. “Es difícil explicar –a la pata llana, apostillo yo– lo que hace HOSBEC”. Pero, acto seguido, aclaraba: “somos un lobby[2], un grupo de presión, de intereses propios, que defiende sus intereses ante quien sea o ante quien haga falta”. Nuria pontificaba: “internamente HOSBEC trabaja para sus socios, que sostienen la organización, procurando que sientan que el servicio de les damos cubre con creces la cuota que nos pagan; y nunca olvidamos que nos pagan empresarios”.  Y HOSBEC son hoy 237 empresas con 74.000 camas asociadas (el 75% de Benidorm). Y eso son palabras mayores: cuando tocan a una puerta son ¡setenta y cuatro mil camas! Y no hacen labor comercial; proxelitismo[3] que alguno diría. Ellos están ahí, y como funcionan bien, pues otras empresas del ámbito van y se suman: “solo integramos empresas individuales y de manera autónoma”.

HOSBEC ha saltado a la palestra en la última semana porque en nada y menos se van a nueva sede. Y ahí, Nuria, que se sabe el Catón de pe a pa, zanjó: “al INVAT·TUR va ahora la actividad de HOSBEC”. Y pocos como ella saben de qué va el Instituto Valenciano de Tecnologías Turísticas, INVAT·TUR. Fue Jefe de Producto de la Agencia Valenciana de Turismo cuando Matías Pérez Such fue Secretario Autonómico de Turismo. Él, de Benidorm, se llevó a la mejor: Núria Montes. Él diseñó el INVAT.TUR, y ella estaba allí. El organismo de ahora no es el que se plasmó entonces; Matías quería algo así como ‘la Ciudad del Turismo’ (eran los tiempos de las Ciudades de…) y permutaba el CdT actual y hacía muchas cosas… pero eso es cuestión de otro Post. Y hoy hablamos de Nuria Montes.

Como las instalaciones donde HOSBEC se ubica ahora mismo se les han quedado pequeñas, vencía el contrato de alquiler (28.02) y la Biblia en verso, pues… a la 3ª planta del INVAT.TUR que estaba más sola -y triste- que Fonseca[4] en verano; allí debía morar la Cátedra Pedro Zaragoza Orts, pero esa es otra historia.

Hay quien piensa que nos hemos vendido a la Administración”, dejaba caer, para acto seguido añadir con energía: “tal vez la Administración pública ha metido al lobo -de lobby, je, je- en su casa”. “HOSBEC no va a dejar de ser reivindicativo”, advirtió. Y sacó a pasear el ejemplo de ‘la cesta de huevos’ decembruna ante el mismísimo Colomer, en su casa del CdT cuando ya tenían el OK para instalarse en el INVAT·TUR. “Sólo HOSBEC ha sido dura y tajante sobre la tasa turística”, recordó; “sólo HOSBEC ha advertido contra el coste de la marca en los aviones” (los 6 kilos a Air Nostrum por volar a Barcelona)… HOSBEC va a seguir a lo suyo.

HOSBEC siempre ha sido un Pepito Grillo, que no un Beppe Grillo, en estas cuestiones. Recordó lo de la fracasada Federación Hostelera de la Comunitat Valenciana, ya liquidada por inoperante, para contrarrestar el poder de HOSBEC, que sigue viento en popa.

Y nos contó Nuria muchas más cosas, que dejo para mañana, porque el folio por las dos caras de hoy ya está negro sobre blanco. Mañana más. Esto promete.

 

 

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[1] Para los de la LOGSE: tiempos de la II Guerra Púnica, allá por la segunda mitad del III aC.

[2] Insisto, para los de la LOGSE y afines: colectivo con intereses comunes que realiza acciones dirigidas a influir ante la Administración Pública para promover decisiones favorables a los intereses de ese sector concreto de la sociedad.

[3] Para ese amplio colectivo ya dos veces mencionado; y no hay dos sin tres. Proxelitismo: celo por ganar adeptos a la causa

[4] En general: Fonseca era -y es- el Colegio Mayor de Santiago el Zebedeo, de la Universidad de Santiago, fundado por el arzobispo Alonso de Fonseca en 1519. Todos lo llaman Fonseca. Y al acabar el curso, y la carrera, Fonseca se queda -se quedaba- vacío, triste y solo. Y si puedes, empeñas los libros en el Monte de Piedad… No te acuerda cuando te decía…

DEL PASAPORTE

 

Metido de lleno en esto del Museo del Turismo y de los Viajes y abriendo líneas de trabajo para componer el plan museístico y las líneas de investigación, hemos llegado a la de “Documentación”. La de “Mapas”, cartografía, es fascinante; y esta, “Documentación” no lo es menos.

No sé ahora mismo lo que dará este melón de la “Documentación” que acabamos de abrir, pero el capítulo “Pasaportes” tienen varios ítems y algunos hitos que pueden configurar de por sí una referencia en el Museo a pesar de las teorías y legislación sobre el Derecho a la Libre Circulación de las personas.

Esto va de pasaportes. Un pasaporte en regla evitaba que la persona fuese detenida. Él pasaporte era –aún es- un documento oficial impreso, firmado por la autoridad competente y refrendado por las de aquellos pueblos por donde pernoctase el viajero, debiendo contener un número de registro, las señas del portador y su firma.

Siempre oí que “pasaporte” venía a ser el “pase de puerta” que se daba en aquellos tiempos pretéritos de ciudades amuralladas -o de recuerdo de ellas- cuyo rastreo nos ha llevado hasta el Imperio Persa (Imperio Aqueménida; 500-331 aC). Pero héteme aquí que le leemos a Jerónimo de Covarrubias (Tesoro de la Lengua Española o Castellana, 1611) que el pasaporte es la “licencia para pasar alguna cosa vedada por los puertos”.

Nuestro gozo en un pozo. Para mercancías.

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Pasaporte español de 1822

No nos podíamos dar por vencidos. Y en esta que en “La Política para Corregidores y Señores de Vasallos, en tiempo de paz, y de guerra” (Jerónimo Castillo; 1587, siendo éste corregidor de Guadalajara) se nos cita el pasaporte como documento fundamental a la hora de viajar: la “cédula de guía y pasaporte de passagero”. Hemos llegado pues a la conclusión de que la cédula de guía se aplicaba a la mercancía y el pasaporte al pasajero.

En fin, que nos estamos encontrado con casi de todo: desde salvoconductos (otorgados por un rey) a cartas de seguro (también por rey para personas amenazadas), pasando por cartas de amparo (de menor entidad que las anteriores y firmadas por alcaldes y justicias), cartas de creencia (para identificar al portador; un “créanse que soy yo/creánse que es quien dice ser”), pases (de lo más común, otorgados por la autoridad competente) y, naturalmente, pasaportes.

Ya en el Diccionario de Autoridades (1726-1739; primer diccionario de la Real Academia Española) todo estos documentos citados anteriormente quedan resumidos en uno, el pasaporte, que, por lo general, se daba a militares. Siempre se hacía constar el origen y el destino e incluso el itinerario a recorrer y el tiempo a emplear en ello; incluso el tipo de alojamiento a que hubiere lugar. Felipe V (1741) será el primero en España en diferenciar pasaportes militares y civiles por cuestiones que no vienen ahora al caso. Y Carlos III (1773) quien lo deja ya muy claro sobre el tipo de documento y que jefes políticos y alcaldes podían expedirlo.

Desde 1815 está regulado el capítulo de pasaportes entre España y Francia. Y desde 1824 quedará normalizada la expedición general de los mismos en España a través de la Superintendencia general de la Policía del Reino.

El pasaporte era necesario dentro España, para los españoles, hasta el Real Decreto del Ministerio de la Gobernación de 15 de febrero de 1854 por el que se suprimirán estos y todos los documentos existentes para transitar por el territorio nacional, siendo sustituidos por las Cédulas de Vecindad que fueron el antecedente del Documento Nacional de Identidad.

Pero lo nuestro ahora es el pasaporte para viajar; el del viajero.

Ya lo popularizaron los griegos. Las asambleas de las ciudades reconocían a sus ciudadanos y uno de aquellos avales era lo más parecido a un pasaporte de hoy en día. Cuando el Imperio Romano se hizo grande el pasaporte sumó la condición de control del tráfico de desplazamientos. Con las invasiones bárbaras todo se fue al garete hasta que un tal Rahtchis/Radics, duque de Friuli y dicen que rey de lo lombardos (745), para controlar a los que pululaban por su reino lo implantó como necesario.

Ya en el siglo IX los francos impusieron el tractoria (en recuerdo del pasaporte de la Roma imperial) que utilizaban los mensajeros reales. En el Sacro Imperio (romano-germánico) se utilizó el geleitrecht como tal, previo pago, con un complicado sistema garantista que poco a poco se fue generalizando, hasta tal punto que lo otorgaban los obispos a los peregrinos.

En el mundo islámico el pasaporte de aquellos primeros tiempos no fue otra cosa que un documento que probaba que el portador estaba al día en sus impuestos. Allí pagaban impuestos todos; unos mucho más que otros (la yizia de los dhimmies infieles era muy superior al azoque de los fieles), pero exhibiendo la bara’a uno podía viajar.

La peste negra vino a generar un tipo de pasaporte por las tierras europeas muy particular, el pestbrief; algo así como un “libre de peste” que te permitía circular en aquellos complicados años del siglo XIV. Ya en el siglo XV, por una ley del Parlamento, el rey Enrique V de Inglaterra pone en marcha un salvoconducto que se tiene por el primer pasaporte para cuestiones de viaje. Contaba The Guardian en 2006 que era gratuito para los extranjeros.

Total, que estamos trabajando en esto del pasaporte. Evitar que te entraran los espías a espiar fue uno de los motivos de su institucionalización; nada de fantasías con el mundo de los viajes y el incipiente turismo.

Y poco a poco fueron cambiando las cosas. En los años 20, los felices 20 del siglo XX, los turistas británicos consiguieron que despareciera la descripción de los rasgos de las personas; la consideraban que deshumanizaba al portador. Llegó a ser muy concreta y detallista. Y por eso se les añadió la foto del titular del pasaporte.

La normalización de los pasaportes es muy reciente; de 1980, gracias a las gestiones de la OACI/ICAO, Organización de Aviación Civil Internacional, en su Documento 9303… que pronto será papel mojado porque vamos camino del pasaporte biométrico.

Pero esa es otra historia en la que de momento no entra el Museo del Turismo y de los Viajes.  

 

PD. Por cierto, hasta el Papa de Roma tiene pasaporte. Esa es otra historia, pero lo noticiable es que el Papa Francisco (sin numeral, oiga; que no existe otro) ha optado por no usar el del Vaticano (repletito de privilegios) y seguir con el de la República Argentina.

 

 

 

 

DE PARA QUIEN SU PRIMERA LEALTAD ES EL TURISMO: DE FRANCESC COLOMER

colomer-2Ayer echamos la tarde con Francesc Colomer Sánchez, Secretario Autonómico de Turismo. Vino temprano a tomar café con nosotros y aunque tenía que volverse a Benicàssim (235 km más arriba de Benidorm) no dudó en aguantar y responder a todo hasta casi las ocho de la tarde. Y es más de agradecer porque habiendo sido distinguido con honores en la Feria del Embutido de Requena, que ayer mismo empezaba, nos acompañó “porque se había comprometido con anterioridad”.

La tertulia Los cafés del Meliá contó también con Antonio Mayor (presidente de HOSBEC) que en navideña cita sacó a relucir la cesta de los huevos (y Colomer lo recordó), Nuria Montes (secretaria general de HOSBEC) y Francisco Juan (IVAT·TUR, CdT Benidorm). Hubo alguna ausencia (para mí), pero a tomar café -y pastas; gracias, Antonio- viene el tertuliano que quiere.

Nos contó Francesc Colomer sus tiempos mozos en Benicàssim; “criado detrás de un mostrador”. Los viajes a Castellón a nadar, su “fichaje” por el histórico Club Natación Sabadell, ¡¡su campeonato de España!! Es un espaldista que nadó en la Selección Nacional Junior… pero como le gusta nadar a contracorriente y de frente, se salió de la piscina y se afilió al PCE de los tiempos duros. Su padre había participado en la refundación del PSOE en Benicàssim y a pesar de ello, en la euforia socialista del 82, prefirió nadar con los otros. No llegó al PSOE hasta que se descalabraron en los noventa. Ahora es el secretario general de los socialistas de Castellón y ha sido 12 años alcalde de Benicàssim por el PSPV-PSOE. En 1987, con 20 años, siendo concejal puso en marcha el Festival de Benicàssim, hoy FIB (Festival Internacional de Benicasin).

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Como le gusta, insisto, nadar contracorriente eligió la Filosofía a la hora de la Universidad, “donde el grado de inserción era nulo”, y terminó dando clases de Ética en Secundaria. Ahora es doctor en Humanidades y Máster en Derecho y Relaciones Internacionales.

Me gusta muchísimo el parlamentarismo”, nos dijo al comenzar. Ha sido diputado en Les Corts, portavoz en temas de turismo, efímero presidente…  y ahora es Secretario de Turismo. “La democracia es una carrera de relevos”, esgrimió. Está feliz por haber dirigido el debate de investidura de Ximo Puig tras 20 años de gobiernos del PP; “21 días frenéticos”. Se siente orgulloso de que con él “17 colectivos sociales accedieran a Les Corts” por primera vez. Y hablando de cómo van las cosas del Govern (tripartito) apuntó que “gestionar la diversidad no es fácil”, pero destacó que esto “será el signo de los tiempos”. Y nos expuso que “por la propia arquitectura de los pactos -Acuerdos del Botànic- llegó a la cartera de Turismo”.

Convenció cuando dejó caer lo de “devoto de Benicàssim, devoto del Turismo”… y comenzó a significar la importancia del Turismo y a defenderlo: “hay que conseguir que el Turismo sea visto, sentido y percibido como Economía y la razón de ser de buena parte de la Comunitat”. E insistía: “el Turismo no es tratado en la jerarquía de valores como merece”. Pues ese es su campo de acción, con sus compañeros de Govern y de Consell. Él insistió: “El Turismo no está reconocido como se merece”, pero quienes deben entenderlo y reconocerlo están en la calle Caballeros (el Infinito) y más allá.

Y gravitó sobre el Turismo: “Nos la jugamos en este ciclo”. Y señaló la necesidad de “construir un ecosistema público y privado que nos permita ir a más”. Entonces sacó a relucir la inminente ley del Turismo y la Hospitalidad, adelantándonos una campaña promocional inmediata que nos vacune, además, contra la turismofobia, para la que adelantó “hay que conjugar bien la capacidad de carga de los espacios”. Dice que ahí está la clave y abogó por “desalojar el intrusismo alojativo de nuestros destinos y ciudades”: “donde prolifera el intrusismo se empobrece el turismo”.

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Nos habló de prestigiar la profesión de camarero (ya saben, el tórrido desafío ñoño de quienes obvian que fuimos y somos un país de camareros, y a mucha honra) y de vincularnos en Turismo, además, “a la vanguardia, al talento, a la creatividad y a las NNTT: el futuro pertenece a los visionarios”… y elogió a Benidorm: “Benidorm se reinventa día a día”.

Nos dijo que después de “los huevos” en la copa decembruna de HOSBEC habló con Mayor: “estamos en un escenario de recursos limitados”. Pero como las dinámicas son positivas dirigió una advertencia (imagino que al Cap i Casal) con un “¡Cuidado con no cuidar lo que funciona bien; hay que ayudar al que ayuda a los demás!” Casi enfrente que estaba yo de Toni Mayor… y le veía sonreír con satisfacción no disimulada. Se mojó Colomer aún  más por Benidorm: “Reivindicar para Benidorm es necesario”. Y fue a más: “A todos nos irá mucho mejor si Benidorm no deja de ser la locomotora”. Y a mucho más: “Benidorm da mucho que ganar; hay que cuidar al que sabe dónde va” (esta para Madrid y la cuestión de los destinos maduros). Si llega a vestir de luces, algún tertuliano le saca a hombros.

Habló del Invat·tur, del nuevo Libro Blanco del Turismo (el anterior fue en los 90), del Código Ético del Turismo, de mejorar las transferencias de conocimiento, del Órgano Estratégico de Turismo (la sala de máquinas del futuro turístico de la Comunitat), de la profesionalización del sector, de las Diputaciones y del Decreto de Coordinación, de la mal llamada economía colaborativa…

Y habló de lealtades en política y gobierno. Y como las tiene muy claras dijo: “mi primera lealtad es al Turismo”. Y destacó que su prioridad es “ganar masa crítica convencida de que el sector turístico es la base económica de la Comunitat; la economía turística nos permite a todos crecer”. Y abundó: “el Turismo sí vertebra el territorio; rompe el tradicional centro de gravedad a favor de nuevos centros en base al PIB”. Y ya se ganó al respetable, y a mi amigo Cecilio el que más, cuando dijo lo de “la capital turística es Benidorm”.

¿Hay muchos más como Colomer en el Cap i Casal? No sé yo si compararlo con Bernardo de Gálvez (Yo solo) o con Alonso Quijano (Yo, aún, más solo), pero le doy mi voto de confianza y le deseo todos los éxitos posibles en su gestión.

Y en esas que le dejamos ir. Y los que nos quedamos hicimos corrillos y aún hablamos de más cosas; hasta de la Gürtel y de algunos casos de técnicos que no llegamos a entender. Hubo algún que otro despropósito de quien no entiende esto del turismo y sus peajes, y algún otro que se quedó a leer en los posos del café, pero están convencido de que Colomer entiende esto y que sabe lo que es Benidorm.

 


Fotos: Mario Ayús Rubio

 

 

 

DEL FIN DEL IMPERO (USA); GALTUNG DIXIT

 

Me cuenta un amigo con pasaporte vikingo que Galtung está meditabundo y algo abatido; las circunstancias, que le avalan sus teorías.

 

galtung-motherboardJohan Galtung es noruego; sociólogo y matemático, fundador del grupo “Peace and conflicto studies”, catedrático de la Universidad de Hawai y de la Universidad Transcend Peace. Predijo la caída de la URSS en 1979 en 10 años (que se materializó entre marzo de 1990 y diciembre de 1991). También predijo la revolución iraní (1978), el levantamiento de la Plaza de Tiananmen (1989) y las crisis económicas de 1987, 2008 y 2011… los atentados del 11S… y, atención, el desmoronamiento del Imperio (léase USA) en 2025; esto lo hacía en el año 2000.

 

Y ahora tenemos a Donald de POTUS, Galtung está muy mosqueado, me dice mi interlocutor. Va a ser que con este de presidente, le chafan la predicción, concluyo yo, con cinco años de adelanto: para 2020. Los mismos cinco años que alargó el caos (hasta 2030) cuando llegó doble uve Bush a las Casa Blanca (¿en base a qué?; si leía libros al revés). Galtung es Galtung; y punto.

 

Anduvo por Los Cafés del Meliá y no compaginamos, pero es uno de los pocos, poquísimos, pensadores de prestigio que quedan en este mundo nuestro de cada día. Le debemos una, de reconocimiento, en Nos mayestático.

 

En el año 2009 Galtung publicó “La caída de imperio americano, ¿y ahora qué?” donde señalaba que, a partir de modelos matemáticos sobre la evolución de 10 imperios históricos, “EE.UU. sufriría un brote de fascismo (reaccionario) y exacerbaría su excepcionalidad en el mundo”. Esto es verlas venir; y sin bola rapeliana. Galtung se basa en la teoría de “sincronizar y reforzar las contradicciones” (leo -y traduzco en mi indigencia de la lengua de Shakespeare- en Motherboard). En las contradicciones está la madre del cordero.

 

Para el caso de la caída de la URSS señaló tres contradicciones: la clase obrera estaba cada vez más reprimida y era incapaz de autoorganizarse a través de los sindicatos (irónico dado la estructura comunista del país); la “burguesía” comunista (la élite) era rica y tenía dinero para gastar pero nada que comprar de la producción nacional ([ estancamiento económico); y el lío social: los intelectuales querían más libertad de expresión, las minorías querían más autonomía y los campesinos querían que su trabajo repercutiera en ellos.

 

No me atrevo a pedirle a Galtung que vuelva a la tertulia, a Los cafés del Meliá, porque se nos puso muy profundo cuando vino (por 2ª vez; que la 1ª fue más lábil) y más de uno salió -hasta yo- creyendo que nos habían puesto algo en el café. Pero… la actualidad manda: haremos de tripas corazón. Hay que hacerle volver al Meliá.

 

Esto de los profesores videntes tiene su aquél. Allan Litchman, que predijo la victoria de Trump, ya señala que vislumbra la destitución del rubio.

 

Litchman es profesor de Historia Americana en la Universidad Americana (AU) de Washington DC. Lo primero, dice, fue una corazonada, basada en “cosillas” sin importancia: que no había un rival serio (Hilary) por el partido en el poder; que no había un tercer partido de peso; que la economía no estaba en recesión durante la campaña electoral; que la administración Obama había efectuado grandes cambios en política nacional; que la administración Obama no estaba salpicada por ningún gran escándalo y que no había sufrido ningún gran revés en asuntos extranjeros o militares, y que, finalmente, la candidata ni era carismática ni una heroína nacional. ¡Nos ha jodido Lichtman con el sostén de su teoría! Pero acertó.

 

Lo previsión teorética de ahora, eso de que van a destituir a Donald por Micky (y Disney sin saberlo) -Mike Pence-, se basa en que “Trump dará motivos para ello” (Allan es un lince; aunque no ibérico) y en que “Pence es más controlable por el partido” (¿?; que yo nací en el Mediterráneo). Con este planteamiento (al absurdo), si vuelve a acertar Litchman, le pido que me rellene el Euromillones todas las semanas.

 

Pero volvamos a Galtung. Desde 1996 está avisando a los EEUU de que “las construcciones imperiales suben hasta que declinan y caen” y que en cuantito se crean como “la nación más apta” se van a pique. Y, que yo sepa, desde América para los Americanos (John Q. Adams; atribuida, erróneamente, al presidente Monroe) se lo tienen creído. Con, o sin, razón. Y ahora, Trump va de “strong leader”.

 

Galtung lo tiene claro: las contradicciones USA son tremendas. Desde contradicciones económicas en producción, demanda, desempleo y costes (hasta del cambio climático); contradicciones militares con la OTAN (sus aliados); contradicciones políticas con todo quisque; contradicciones culturales con judíos, el Islam y todas las minorías étnicas; y contradicciones sociales que rompen el llamado “sueño americano”. Galtung dice que hay incapacidad estructural USA para resolver estas contradicciones y esto llevará a la desintegración del poder político estadounidense.

 

Y nada, Trump echando madera (¡más madera, oiga!) a la caldera: anuncia más tropas a Afganistán a Irán, deportar 11 millones de ilegales, lo del muro con México, el control a los musulmanes por aquellas latitudes, el pulso con China… un elefante se balanceaba en la tela de una araña, como veía que no se caía, llamó a otro elefante

 

Y aquí entra la Teoría de Galtung: “un imperio es una estructura transfronteriza con un centro, el país imperial, y una periferia, los países clientes. La claves es hacer que las élites en la periferia hagan el trabajo (sucio) para el centro”. Ahora mismo el imperio yankee sólo tiene 3 países clientes; la vieja Europa (la OTAN) no está por la labor.

 

Galtung dice que a pesar de todo, no todo está perdido. Esta jodienda tiene enmienda. Es moderadamente optimista. Galtung puede que crea a Litchman y eso de que Mike sustituya a Donald y no terminemos haciendo el pato.

 

 

 

 

 

PD. No digo cuáles son esos tres países que aún le siguen el juego a los USA porque ante Galtung desvelaría la identidad de mi interlocutor; de mi William Mark Felt (deep throat).

 

 

 

 

 

DE HOTELES DE ANTES DE AYER, LO MENOS.

 

 ¿Hablamos de hoteles?; Hablemos de hospitalidad.

 

Ehl hospedaje fue una acción de caridad hasta que pasó a convertirse en una actividad comercial. Todo fue aparecer la moneda (siglo VI aC) y ponerse en marcha la industria del alojamiento. Poderoso caballero en Don Dinero.

 

El lunes (ya contamos las horas) se presenta en Alicante (IAC Juan Gil Albert) un libro de Caridad Valdés sobre “Posadas, fondas y hoteles. Alicante siglo XIX y primera mitad del XX”. Habrá que estar allí, y adquirir y leer el libro, para saber más.

 

Hasta ahora teníamos las fuentes de Gonzalo Vidal Tur y Jesús García Mulet que nos hablaban en el Alicante de antes de ayer de la Posada del Hostalet, la Fonda del Vapor y la Gran Fonda de Bosio como anteriores a 1860. Luego llegarían la Posada de la Balseta (1864; donde se cogía la diligencia para venir a Benidorm) y la Posada de la Higuera.

 

Aquí en Benidorm esto se inicia con el Hostal La Mayora (1865)… y en otros Post lo hemos desgranado.

 

Pero en el mundo mundial esto se inicia con los Khans persas (los Sheki Khans) que proveían refugio a caravanas, abastecimiento de agua y de víveres. Y se complica el tema ya con la estructura persa de Yams (a modo de postas). De los Yams da cuenta el tal Marco Polo a un propio –Rusticello de Pisa (no sabía escribir el veneciano, estaba en la cárcel y estábamos en 1291)- que es quien escribe “Il Millione”… y no sé sí le puso el nombre de cachondeo porque el Sr. Polo le contaba que a cada paso, en Oriente, veía millones de cosas; de esto y de los otros: millones… y a lo peor sí vio “millones” de yams persas… y contó que estaban a determinada distancia unos de otros (unos 25 km) a lo largo de todas las rutas. Los yams tenían apartamentitos para las personas y cuadras y corrales para los animales. Vamos, que había nacido la hotelería.

 

Pero como tal nació en el siglo XIII en Florencia: Gremio de Posaderos (1282). Pero aquí en Europa, la cosa venía de la red de postas del Imperio Romano. Y fue Apio Claudio, el censor, cónsul y dictador romano, el que comenzó la Via Apia en 212 aC y a lo largo de ella comenzaron a construirse las postas que proporcionaban alojamiento y manutención, y una nueva fase, en Europa, de esta actividad alojativa. En tres siglos (212 aC-117 dC), los romanos construyeron 80.000 km de vías empedradas y un altísimo número de postas en ellas.

 

Tras ellos, tras la caída del Imperio Romano, las vías quedaron (que le pregunten a visigodos y árabes como bajaron y subieron por la península sin problemas), pero las postas no. Inseguridad. Lo de viajar se olvidó porque era una osada aventura hacerlo.

 

Dormir al raso era lo habitual, o acercarse a un monasterio. En los monasterios de la Edad Media se alojaba al transeúnte. En los recintos monacales funcionan los xenodocheions/hospederías donde dormir y comer pan, fruta y frutos secos; disponían de “servicio de barbero, zapatero, cementerio consagrado y cálida bienvenida en la puerta del recinto”. ¿Qué más se podía pedir? El deber cristiano de brindar gratuitamente descanso al viajero imperaba. Con el tiempo se crearon hostales y casas de descanso para peregrinos; pero con el tiempo.

 

El Hostal de los Reyes Católicos, en Santiago de Compostela (1486), tenía como misión “dar cumplido y decoroso servicio a todos los devotos, enfermos y sanos, que llegasen a la ciudad”. Y ahí sigue, previo paso ahora de la tarjeta (de crédito), claro.

 

Por cierto, ya que hablamos de Santiago de Compostela. Un buen día se quemó el hostal aquél y alojaron a todos los peregrinos (enfermos y sanos) en la catedral. Y así mientas duraron las obras del nuevo hostal… y de aquí arranca la historia del Botafumeiro: había que purificar los aires del templo y… -dale Perico al incienso- eliminar las miasmas de cada noche en el templo. La ventilación era la justa.

 

Con el tiempo y una caña (y no de cerveza) llegaría el alojamiento en las tabernas, las ventas, los mesones, las fondas… y hasta llegar a los hoteles. La hotelería moderna, todos coinciden, comienza con Cesar Ritz en el XIX… pero esa es otra historia.

 

Volviendo al tema. El “hotel” más antiguo del mundo está en Japón. Por ahí hay quien dice que si el Nishiyama Onsen Keinkan (año 705) o que si el Nishiyama Hoshi Ryokan (año 718), que aún sigue operando, pueden enarbolar lo de hotel más antiguo del Mundo, porque el otro estuvo un tiempecillo cerrado. En Europa le cabe el honor del “más antiguo” a la ciudad de Friburgo de Bisgrovia (Friburgo para los amigo) de albergar el Hotel Bären que en 1311 nació como Zum Roten Bären y que ellos promocionan como “la posada más vieja de Europa”. En España, la referencia nos lleva a Madrid y a tiempos de Felipe III cuando Juan Posada inaugura (1610) la que pasa a la Historia como la Posada del Peine, en la calle del Vicario Viejo, luego Marqués viudo de Pontejos y hoy Pontejos. Nació sin nombre pero con la particularidad de que en cada cuarto, cada jofaina, contaba con un peine, sabiamente atado a la palangana para evitar que practicáramos -ya entonces- el noble deporte de sustraer todas las “amenities” que nos pone el hotel en el cuarto de baño (y el lápiz, y el boli, y el bloc de notas de la mesilla de noche, y…). Por ello, aún hoy se le reconoce como la “Posada del Peine”. Y ha llegado a nuestros días como Petit Palace Posada del Peine. Los hermanos Espino compraron a los sucesores de Posada el inmueble y lo ampliaron (1796); y los sucesores lo siguieron ampliando que si por la calle San Cristóbal, que si por la calle Postas… hasta 1970 en que cerró. Pero en 2005 abrió, y hasta hoy. Allí va siempre mi buen amigo CG.

 

De Madrid y sus posadas, a Rodolfo Serrano le leí en El País (en 1999) que… “Dicen, digo, que en la calle de Atocha había una pensión o una posada que tenía el nombre de Posada de la Cuerda. Dicen, pero vaya usted a saber, que allí alquilaban sillas para pasar la noche. Y dicen que debía su nombre a la cuerda, a la maroma, que de un extremo a otro de la habitación se tendía delante justo de las sillas, con el fin de que los hospedados pudieran apoyar en la cuerda o maroma los brazos sobre los cuales dejaban caer la cabeza.Vaya usted a saber, porque en estas cosas hay mucho de leyenda. Además, que fue hace mucho tiempo, ya digo”. De ella me ha hablado Miguel Martínez Monge.

 

Peter Besas, en su “Historia y Anécdotas de las fondas madrileñas”, lamenta ese lapsus de tres décadas de la Posada del Peine y aúpa al pódium al Hotel Inglés que inaugurado en 1853 mantuvo su actividad hasta 2012… pero ya no está; cosas de la rentabilidad.

 

Esta semana hemos tenido noticias de la rentabilidad de los hoteles de Benidorm y yo me he acordado de José Miguel Iribas y una frase definitoria: “Los ladrillos de los hoteles de Benidorm son de los años 70…” y eso, a buen entendedor, le debe sobrar.

 

 

 

 

 

DE LA NIEVE Y EL HIELO…

 

Tal vez nos suene raro, pero la nieve fue elemento natural, y muy codiciado, de las culturas mediterráneas, además de adornar nuestros paisajes montanos y provocarnos excursiones a ella. Usar la nieve era ya habitual en Mesopotamia. No sólo enfriaba bebidas, sino que conservaba comidas perecederas y aliviaba enfermedades.

Y su abasto se organizó en España desde la Edad Media para ser en la Edad Moderna un elemento muy popular… sin que a nadie le diera por hablar del cambio climático cuando un buen día dejó de estar.

La “buena” orientación de las montañas costaneras alicantinas, las sierras de Ibi y Alcoy y la misma Aitana, y las buenas precipitaciones nivales de por aquellos días, gracias al ingenio del hombre, popularizaron el consumo de nieve en Alicante… y en toda España. Pero nos ocuparemos de lo nuestro.

El comercio de nieve fue una especialidad. Aquí hubo neveros, como en todas las montañas peninsulares y baleáricas, de propiedad municipal, cuya gestión era arrendada a particulares, que aseguraron la utilidad de la nieve hasta en los meses de verano.

En el ecuador entre los siglos XVIII y XIX hubo emporios mercantiles que abastecían a las grandes ciudades de la provincia: Alicante, Elche y Orihuela. El resto de las poblaciones tenían formas menos industriales de abastecerse de un producto que hasta la primera década del XX fue de lo más habitual. El único inconveniente es que el servicio debía ofrecerse, por ley, las 24 horas del día y que era imprescindible disponer de una buena cantidad de cascarilla de arroz (palla d’arros en capull) que era la que mejor aislaba.

Alicante era “la Number One de esto de la nieve”. Tengo una anotación de Manuel Rico que dice textualmente que en la provincia de Alicante operaban a desde finales del XVIII “23 pozos de nieve con una capacidad de 453.000 arrobas, y 9 pozos de hielo con una capacidad de 81.000 arrobas, que proporcionaban entre 36.000 y 40.000 arrobas anuales de producto gélido, lo cual convertía a Alicante en la provincia española que más dedicaba a la industria de la nieve” y que movía y soportaba una importante actividad industrial proporcionando trabajo -¡y jornal!- a miles de personas que se ocupaban de la recolección, extracción y acarreo de la nieve/hielo durante buena parte del año.

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Cava d’Agres. en guillermotorres.blogspot.es

 

Y desde mediados del XVIII está plenamente documentado el comercio de nieve/hielo en Alicante porque la ciudad de Alicante era, además, “puerto de guerra” y en él recalaban tanto la escuadra real como barcos “amigos”, que también se abastecían. Y barcos comerciales que también la compraban.

Le leí a José Mallol que era un negocio tan importante y lucrativo que con los beneficios del arriendo del suministro de nieve a la ciudad de Alicante del año 1787 se acometió la instalación del alumbrado público de la ciudad.

Pero no nos quedemos en la anécdota. Vayamos, por ejemplo, hasta el helado. Pioneros en la fabricación del helado en España, los habitantes de Ibi poseen una historia propia asociada a la recolección, al uso y al consumo de la nieve desde tiempos remotos. Ibi es el municipio más alto de la provincia; a 850 msnm. Aunque, la verdad sea dicha, la Alquería del Pinar, que es de Bañeres de Mariola y no llega a la categoría de municipio, está a mayor altura.

Ibi tenía el abasto de los Pozos de la Carrasqueta, hasta 9. Y si recurrimos a Cavanilles, que pasó por allí (como por aquí) en 1797 resulta que “En invierno, quando la agricultura no necesita tantos brazos, se ocupan de recoger la nieve, depositarla en pozos, y arrancar matas, con que cubren y conservan para llevarla en verano á Alicante, Elche, Xixona, Alcoy y otros pueblos de la comarca. Durante quatro meses, empezando en Junio, salen diariamente de Ibi 50 cargas, y unas 25 en Abril, Mayo y Octubre, cuyo tragino ocupa igual número de caballerías, y muchos hombres, y dexa á los abastecedores, que son de la misma villa, de 600 á 700 reales diarios de beneficio líquido”.

La nieve se recolectaba en capazos que a lomos de caballerías se trasladaba a la cava/pozo de nieve donde era descargada. Entonces, comenzaba el pisado de la nieve para compactarla donde los operarios, con los pies forrados con capas de lana y gruesas suelas de esparto la pisaban y compactaban -ayudados por mazos (pilons)- formando bandas de 20 cm… más o menos, que yo no estaba por allí. Capas de cascarilla de arroz cubrían y aislaban esa superficie solidificada y se comenzaba con otra banda hasta completar metro a metro el volumen de la cava. Cuando llegaba el momento de la venta, se “cortaban” los bloques de las bandas al tamaño de transporte y se enviaban al destino.

El macho y la mula eran los animales favoritos para el acarreo y transporte. Se le protegían los lomos con mantas; la nieve o el hielo iban en cajones aislados con paja. Podían cargar con 140 kilos de hielo. Los desplazamientos se hacían de noche, para resguardar la carga de los efectos del sol. Se evitaban los días de lluvia o de viento cálido. Por término medio, el 20% de la carga se perdía antes de llegar a destino (deshielo). Y aún así era un negocio rentable.

La nieve/hielo estaba a la venta en la nevaterías de los pueblos y ciudades, conservada en arcones drenantes de madera, aislada con paja. Los principales clientes eran los vendedores de “aguas frías”, un gremio muy reconocido en el Alicante del siglo XVIII. También particulares y hospitales. Desde tiempos de Roma hay artilugios para enfriar bebidas sin que el hielo (por lo general sucio y poco aséptico) contactara con la bebida; el saccus nivarus, por ejemplo.

El setabense Francisco Franco, un médico del siglo XVI (que Franco es un apellido del común, y no te digo el nombre de Francisco), publicó en Sevilla en 1569 el “Tractado de la nieve y del uso della”, el primer libro en Europa sobre los usos de la nieve. Si bien Hipócrates (IV aC) la desaconsejó salvo en casos de fiebres altas, Galeno (II dC) ya señaló un masivo uso terapéutico que Averroes (XII dC) seguirá recomendando. Fiebres, inflamaciones, fracturas, hemorragias y quemaduras precisaban, entonces, de nieve/hielo. Las epidemias de Tercianas se combatían con nieve y eso era un capítulo habitual por estos lares.

El ocaso del negocio no fue el cambio climático, no. Dejó de nevar en las cantidades “de antes”. El ocaso del negocio tiene nombre francés. En 1870 Charles Tellier inventa el frío industrial y comienzan a fabricarse neveras domésticas en las que colocabas la barra de hielo…

Y cuando el clima cambió en las primeras décadas del XX, el puerto de Alicante dejó de ser el primero en exportación de nieve. Así pues…

 

 

 

DE OTRO CAFÉ CON TONI PÉREZ. Y VAN…

toni-perezNada, que el viernes 20 volvimos de vacaciones de Navidad -parecemos políticos; enero, inhábil… casi, casi- en el 7º Curso de la tertulia “Los cafés del Meliá”. Ni que decir que hubo overbooking: Antonio Escobar, el director del Meliá Benidorm, nos agasajaba con una comida “de Año nuevo” y acudía de tertuliano el alcalde Toni Pérez.

Hubo ausencias; alguna justificada.

Y Toni, que venía de Madrid, con la que estaba cayendo, llegó… cuando pudo. Las carreteras estaban expeditas, en lo justo, y nadie pisaba a fondo el acelerador. En fin, que llegó cuando debatíamos entre carne o pescado. País.

Y del comedor pasamos al salón para el café al grito de “¡Niñas, al Salón!” (va con retranca)… y a tertuliar; que a eso era a lo que íbamos. Y vamos cada viernes, excepto los de guardar.

Toni gobierna en minoría: 8 de 25. Y esto funciona gracias a que todos ponen de su parte: el gobierno haciendo encaje de bolillos y la oposición, pues también. Toreo de salón. En su faceta de alcalde anda Toni entre moderado, comedido, prudente, tolerante, maduro y ponderado… aunque se le escapa un “cuando 8 aciertan sin consultar no es ningunear”. Oficia de 1ª autoridad municipal.

Claro, volvía de Fitur y había que hablar de Turismo. Y como venía de las reuniones en el foro de Segittur[1] pues… “Benidorm está muy bien posicionado para destino turístico inteligente” y repaso a las cuestiones del ramo: “Segittur guía la agenda digital española y han apostado por Benidorm como destino test para la norma turística digital”. Esto nos convierte en líderes en innovación en este campo. Ayer sábado, Informe Semanal (TVE 1) lo explicaba[2].

Y claro, planteé la manida cuestión del <turismo y la sostenibilidad> recordando que este año tiene nombre y apellidos: Sostenibilidad para el Desarrollo. Y Toni -los años dan experiencia- entró en mi tercio de varas, capote en mano, para llevarse el astado y destacar que “si los destinos son sostenibles serán inteligentes”. No sé si fue viendo mi cara (de cierto estupor; se me salía por la tangente política) pero -considero- reaccionó bien: “eh, que no olvidamos Sol y Playa, clima y seguridad; valdrá más ser seguros que sostenible”, pero acto seguido insistió en que “no vamos a dejar pasar la oportunidad de las Nuevas Tecnologías y mejorar en sostenibilidad a la hora de apostar fuerte por esa opción, al tiempo que buscaremos contribuir más al desarrollo social y económico en base al turismo”. Vale Toni, vale alcalde.

 

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Tertulianos en tertulia; y falta el fondo sur y laterales. Overbooking, oiga. Foto Mario Ayús.

 

A fin de cuentas, la Tertulia busca un 3er grado en las cuestiones de a bordo, y con el alcalde en la mesa (ahora ya con el café) y estrenando cafetera, ¿para cuándo los Presupuestos?, se oyó. Que estábamos a 20 de enero. “Antes del 31”, respondió Toni. Y ya, a pajera abierta: “vamos bien en la amortización de la deuda; mejor que marca el Plan de Ajuste”. Esto dio pie a la felicitación de un ex alcalde tertuliano: “lo estáis haciendo bastante bien”. Entre bomberos…

Y comenzaron las andanadas. La Tertulia ya se ha posicionado en solicitar calles para Juan Portolés y Josefina Orts. Méritos no faltan, pero como recordó el alcalde “están aún pendientes las calles a Juan Rodríguez y a Manolo Escobar”. Y es que entramos en política de cromos. Algún tertuliano dijo que “hay mucha gente en Benidorm que se merece dar nombre a calles” y luego están sus partidarios y detractores y los que quieren colar sus preferencias. “Buenas propuestas, pero hace falta tener los votos”, dejó caer Toni. Vamos, que tiene que ser labor nuestra la de aglutinar voluntades; que él tiene 8 y ha de negociar hasta el aire que respira.

Y nos fuimos calentando, lo que tiene el respirar, que libera energía.

Sí resulta que Benidorm es fruto del Plan del 56 y la Ciudad Vertical lo es del de 1963, ¿cómo andamos con lo del modelo de ciudad? Oiga alcalde, que el último posicionamiento urbanístico es del 90 y mucho han cambiado las cosas. Es que hace falta poner en marcha un proyecto de ciudad del siglo XXI. Entonces recordó Toni que “el Plan del 90 no se desarrolló en su integridad” y la alcaldía y el equipo de Gobierno están por “desatascar del PP Murtal” al tiempo que señaló que “el PP Armanello ha cambiado; no es ya suelo urbano. Está descalificado”. También está “el PP Poniente, entre el Poseidón Playa y la torre Intempo, y, sobre todo, ver lo que hacemos con los APR como Sierra Helada”. Sí, la solución del Boulevard comercial de los años 90… hay que replanteársela.

La clave está -puntualizó Toni Pérez- en cuidar las actuaciones en las bolsas de suelo y desarrollar los planes encauzados, como el Murtal”. Dicho lo cual, matizó: “cualquier revisión del PGOU se hará atendiendo a la realidad social y económica”. Estuvo bien que puntualizara que “la altura es nuestra seña de identidad”, despejando alguna duda que pudiera flotar sobre el aroma del café.

Salió a relucir el Centro Cultural de la Avenida de Europa. “El protocolo de la Generalitat está en manos de los técnicos”. La Generalitat quiere acabarlo, bramó la tertulia en el mismo punto donde brama la tonyina: el president Puig comprometió 12 millones de euros. Raudo, Toni replicó: “como alcalde, si para acabar el centro cultural deben venderse los terrenos de la Sociedad Parque Temático (para hacer bungalitos -bungalows chiquitos- señalo yo) pues… Debe sacar esos 12 millones de los Presupuestos y pagar la 1ª fase, a la que se comprometió”. Ahí le vi firmeza.

Luego hablamos de la ordenanza de publicidad, de las pocas zonas verdes, del centro comercial, de que no supimos inculcar en nuestros vecinos nuestro modelo y que “sólo Benidorm reservó suelo para esas conexiones interurbanas”. Y hasta de la financiación del Municipio Turístico. Le pregunté por “Los 5” y no era de un librito de Enid Blyton si no de esa liga de “Municipios Pioneros del Turismo de Sol y Playas” (Salou, Lloret de Mar, Torremolinos, Calviá y Benidorm) que acordaron en noviembre en Londres (¿Hasta allí nos tuvimos que ir para conspirar?) reivindicar esa financiación firmando un acuerdo en FITUR. No se firmó. Toni fue elegante en su respuesta. Justo lo que yo nunca he sido yo: la idea nació en Cataluña y Puigdemont ha debido dar un toque a los suyos y… en agua de borrajas.

Y claro, en esto de la financiación extra echamos el resto de la tarde. ¿Echamos? Echaron, porque yo me fui.

Eran las siete pasadas y tenía un compromiso con los amigos. Nada elegante, el reloj mandaba, me levanté con un “me esperan unos amigos” y agur yogur dejando a un tertuliano con la palabra en la boca. Dónde hay confianza, ya saben. Pero es los amigos eran, nada más y nada menos, Jorge Fauró, Pere Rostoll y Sergi Castillo, que presentaba nuevo libro.

 

PD. Toni lo entendió; espero que el tertuliano en cuestión también, aunque ande yo caliente…

 

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[1] Sociedad Estatal para la Gestión y la Innovación de las Tecnologías Turísticas

[2] Toni, desde el minuto 4’05’’

DE LOS WASP

 

Cuando estudias Demografía de los Estados Unidos te metes de lleno en un tetris que entraña tamaña complejidad que solo si el profe es muy bueno (gracias, prof. Gosálvez) y tú te pones a ello, consigues cuadrar.

Y en USA hay “una especie demográfica” en peligro de extinción… de ahí que se puedan llegar a entender muchas cosas que se van a materializar el próximo 20E. Me refiero a los WASP… y la cosa de va de avispas.

Los WASP “están”, francamente, en peligro de extinción.

Los WASP (White-Anglo-Saxon-Protestant) representaban el 85% de la población USA en los años 20 (del siglo 20). Hoy en día (enero de 2017, siglo XXI) a esta “especie” pertenece ya sólo el 43% de la población USA. Es que también hay blancos católicos, judíos, musulmanes, etc. hasta el 64% de blancos en los Estados Unidos.

Pero lo más reseñable de este Post es que el acrónimo WASP ya no representa a ese conjunto de blancos protestantes sino que ha quedado para una subespecie de población blanca protestante relacionada con el dinero y el poder. Por lo general, el WASP ha pasado por el elitismo de la Ivy League (graduado en las universidades del noreste: Harvard, Yale, Princeton, Columbia, Pensilvania, Cornell y Brown) o por alguna Academia militar y luego una escuela de negocios. Son sólo un 4’5% de la población USA, lo que les convierte en la 4ª minoría. Sólo queda un grupo más reducido que ellos: los nativos (indios continentales, primeras culturas de Alaska y aborígenes hawaianos) que con 5’1 millones sólo representan en 1’75% de la población.

Los WASP están que trinan; cada día son menos y no suman (procrean lo justito). Tanto trabajar y ganar pelas es lo que tiene.

Y Trump es el más evidente prototipo de un WASP (y no por su prole): de padre de origen alemán y madre de origen escocés (ADN europeo), tercera generación, educado en la NYMA (Academia Militar del Estado de Nueva York) y formado en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania (Ivy League). Y, por lo que sea, blanco, protestante, triunfador, deslenguado y forrado de pasta: un WASP

Y trinan porque saben que son una minoría; que las demás etnias se los van a “merendar” en cuanto puedan (y no paran de procrear) y que su único sostén, los otros blancos, dejarán de ser en 25 años la población mayoritaria de los EEUU.

Sí, sí. No es que los afroamericanos… los negros… les metan miedo. Los negros sólo son el 12% de la población USA. Sí, 45 millones de afroamericanos… pero son lo que nutren la población penitenciaria (40% de la población reclusa); las listas de homicidios (52%; CDC dixit); sólo ocupan el 8% de los cargos de responsabilidad; sólo hay 43 ocupando escaño en los 435 que tiene la Cámara de Representantes; el 30% están bajo el umbral de pobreza y de ellos casi la mitad en exclusión social. Ah, el 16% de la población negra está en el paro; el 4’6% de la blanca.

Los asiáticos no son “un problema”. No llegan al 5% y puede ser que para 2060 lleguen al 10%, pero no son vistos como una amenaza por los WASP.

La “amenaza” son los hispanos: casi 56 millones (16’4% de la población) y creciendo. En treinta años más llegarán a los 100 millones; aportan su elevada natalidad. El 60% son mejicanos y ya están plenamente integrados; ahí les duele.

wasp-2Sí, ahí les duele tanto que desde 2010 el US Census Bureau ya les pide que se identifiquen y definan: hispano, latino o de origen español. Luego ya dirán la nacionalidad.

Los WASP -y Trump es de ese grupo- temen a los muy prolíficos mexicanos. Le echan la culpa de lo que pasa a las leyes de los años 60. En medio de la vorágine de los Derechos Civiles e intentando eliminar las cuotas discriminatorias y la “supuesta” intolerancia racista, tiraron por la calle de en medio. En 1965 fueron derogadas por el Congreso la mayoría de las trabas inmigratorias. Aquello fue el final del “Largo Paréntesis” que en esas cuestiones ha explicado el profesor Douglas S. Massey: “como eran pocos, los necesitábamos y nos suponían una amenaza, los dejamos entrar”. Nadie previó la incidencia que aquello iba a tener en las pautas demográficas y en los posteriores procesos de inmigración; los legisladores enfocaron toda su atención sobre la inmigración procedente de Asia, y no en los efectos potenciales de la migración proveniente de América Latina. Y pasó lo que pasó: se llenó.

En 1980 cerraron el grifo. México, el principal proveedor, pasó de tener acceso a unos 450.000 visados temporales de trabajo y, en teoría, de un número ilimitado de visados de residencia (en la práctica, alrededor de 50.000 por año), a una nueva situación en la que no existían más visados de trabajo temporal y únicamente había 20.000 de residencia. Y como se necesitaba mano de obra pues… ya han visto muchas películas sobre el tema.

wasp-1Ahora los WASP creen que se los van a comer vivos y han contagiado su temor a muchas otras etnias que se han situado en los estándares blancos, aunque nunca llegarán al estatus WASP, pero América es su forma de vida. El profesor Leo R. Chávez ha documentado el surgimiento de lo que él llama la “narrativa de la amenaza latina” en los medios de información americanos y ahora estamos viendo los resultados.

Los WASP se sienten amenazados; y ahora un WASP, un tal Trump, asume el poder. Lo de la rueda de prensa de ayer es una prueba de lo que es un WASP de libro. Cuando a Gosálvez le preguntaban hace dos décadas “¿Qué es un WASP?”, el viejo profesor se remitía al Ciudadano Kane… y el auditorio ni lo conocía; estábamos en los 80 y sólo yo le entendía. Cosas de ser mayor.

 

 

PD: Llegué a Geografía después de colgar dos títulos en la pared. Uno de SE el Jefe del Estado y otro de SM el Rey. Y gracias a la Geografía y a la vida veo muy a las claras lo que es un WASP.

 

 

DE UN TRISTE ANIVERSARIO

Nos hemos quedado sordos. Ya se han ido todos. Hasta los sobrinos-nietos que venían a por lo que les habían traído SSMM los Reyes Majos (y mira que han sido majos) en esta casa. 8 de enero. Terminaron las fiestas; desde el 22 de diciembre, que ya son días.

Sí, han sido días de familia; de aquí para allá. Muchos kilómetros, sitios de frío y de algún que otro exceso. Lo he llevado con dignidad, notable dignidad, a base de Penderyn y Gramona; el celler Batlle es una gozada. La familia me respeta en eso. Ah, un día la emprendí a cervezas con Bush Noel (Dubuisson Brew.) creyendo que era “más potable” que la Cuveé des Trolls y… No, ya no tenemos edad para trasegar dos barricas como si tal cosa. Una, tal vez.

Papa Noel y los Reyes se han portado bien, muy bien; no esperaba nada y me han traído hasta un telescopic back scratcher… para rascarme la espalda. Cosas del amigo invisible. En este tema estamos aún en la Edad de Piedra; no evolucionamos nada. Y no somos nada imaginativos: ya tengo dos. Puedo hacerlo a dos manos.

Bueno, de fiesta han estado casi todos; menos yo. El Museo del Turismo me tiene muy atareado. Es una aventura ilusionante y este mes de enero tenemos que superar varias pruebas de fuego. Reuniones y citas de enjundia. Y luego está FITUR. Este mes, a tope. Y pendientes de Mario Gaviria para inaugurar la Biblioteca.

Familia, fiestas y trabajo no me han hecho olvidar a Rodolfo Putoperro. Mira que han pasado tusos por casa, pero Rodolfo se labró él solo su leyenda. Skol, Sara y el Sr. O’Keefe, que le precedieron, ocuparon un trono que sólo él ha hecho grande. La edad les venció; dejaron su huella y ocupan un sitio en mi corazón, pero nada comparable a Rodolfo.

Estoy seguro que a Rodolfo Putoperro lo parieron Chester Himes, Dashiell Hammett y Raymond Chadler. Sí, era un can… pero tenía cosas de Philip Marlowe y Easy Rawlins en las noches duras de Harlem durante la ley Seca. Ni Al Gatone se le acercaba; Capone, ni lo intentaría. Era chulo y pendenciero, pero un amigo entrañable y fiel a más no poder. Le gustaba infiltrarse tras las líneas enemigas, dar un golpe de mano, y volver a casa a tiempo de revista. El último no lo superó; regresó herido y nos dejó. Como a los espías no se les condecora, ninguna medalla colocamos en el cojín carmesí aquella madrugada del 2 de enero de 2016. Pero era un crack a la hora de asaltar cubos de basura.

Como conté, aquello fue un drama.

Ha pasado un año. Yo creía que lo iba a llevar mejor. Y no. Obviamente esa madrugada, en 2017, brindé por mi amigo. Rodolfo Putoperro era mi amigo de correrías; era mi excusa para fumar; era mi compañero de vegueros y camino.

Desde que se fue, por aquí han pasado muchos. Ahora el compromiso es sacarlos adelante. Nunca volverá otro a casa porque Rodolfo es irremplazable. En este tiempo, y en algún post lo he contando, han pasado por aquí Pin y Pon (en 45 días se hicieron entrañables), Odín, Diana y Lucy. Lucy, viene de Lucifer; era fea como un demonio. La sacamos adelante a biberón, como a los demás, y hoy está en Alemania, con su dueña, una médico que nos manda fotos cada semana, como hace las familias de los demás. Lucy debió ser un cisne entre patos. Si es la de las fotos que recibimos, en el próximo desfile canino de ángeles perrunos de Victoria Secret, sale con el de diamantes. Lo que ha cambiado. Pin y Odín está soberbios: eran labradores. Diana está mitológica, como la diosa de la caza; suplantará a la luna. Pero ninguno como Rodolfo.

No está con nostros Rodolfo Putoperro. Sabíamos que no era eterno, pero estos 10 años saben a poco… y ni estas buenas noticias de sus parientes hacen que hoy, cuando todos se han ido, que no echemos en falta al tunante fanfarrón; se enfrentaba a todo y era todo corazón.

Mis hijas tienen ahora a Pepe y a Siri. No levantan un palmo del suelo, pero tienen su aquél. Son de ellas; no de esta casa a la que vienen en fiestas. Pepe es una réplica en miniatura del Rey León; es el rey de su selva. Siri, de Siripitiflaútica, es una damisela miedosa en busca de cuento. Hacen su papel, pero hoy, cuando ya no queda nadie por aquí, su estancia hace más necesario que nunca el recuerdo y el homenaje a quien ya nunca más volverá.

Hoy que todo esto ha quedado sordo, sin ruidos, hoy que ni un Capuletos de Romeo y Julieta arregla la cosa por muy bien que tire. Sí, sí; edición especial con vitola de galera sobresaliente y que en el segundo tercio ya coge fuerza y complejidad… pero Rodolfo no está… y la calle, fría y solitaria, no invita a pasear.

Desde el día 2, amigo, te echo de menos. Un año ya. ¿Te acuerdas? Ni los veterinarios sabían tu raza. Es que todos mis perros han venido de la Protectora: Skol, Sara y el Sr. O’Keefe tenían pintas de pastor alemán. Pero de Rodolfo Putoperro… decían que era un Boomer. Busque Ud. esa raza… y no encontrará nada. Pero en una exhibición canina en Londres vimos decenas de congéneres. Rodolfo era un Grand Basset Griffon Vendéen. Mucho nombre para un camorrista con las patas tan largas que le llegaban hasta el suelo.

Rodolfo Putoperro era un personaje al que James Ellroy le hubiera encontrado su papel protagonista en cualquiera de sus novelas llevadas al cine. Yo sólo supe contar algunas de sus “hazañas”, que fueron muchas.

Esta noche, lo echo de menos.

 

 

DE CIEN AÑOS DE PARQUES NACIONALES; FUIMOS LOS PRIMEROS

España fue el primer país del mundo en promulgar una Ley de Parques Nacionales. Así, con un par; sin más.

Parques Nacionales, en el concepto que todos conocemos, ya existían en los Estados Unidos (por ejemplo Yellowstone, 1872; aunque no consta que ya estuviera allí el oso Yogui), pero casos excepcionales, sin legislación nacional.

Total, que hace 100 años, un siglo, cuando eso sucedió, el corazón de Europa era una siembra de sangre y vísceras. Y nosotros, ese apéndice de la gran península europea, que no teníamos ya ni sangre ni vísceras que aportar tras los desastres de 1898 y las guerras africanas, apostamos por la sensatez… y legislar en ese sentido.

En fin, que con un muy español gesto de “arrancá de caballo y pará de burro”, que diría “Candiles”, declaramos los dos primeros parques… y a la molicie.

Sí, hace 100 años, en una España económica y moralmente destrozada, apática y anquilosada, que hacía bandera de su neutralidad durante aquella IGM y orgullosa decía no pertenecer a ningún bando, a ninguna alianza, quedaba capacidad en alguno de sus políticos para apostar por el futuro.

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La Ley de Parques Nacionales, sancionada el 28 de noviembre de 1916 y publicada el 8 de diciembre de 1916, a instancias del 1er Marqués de Villaviciosa de Asturias, don Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós -un político que destacó como montañero-, era tan simple como la tecnología que exhiben alcarrazas y botijos. La ley, eso sí, contó con el respaldo del rey Alfonso XIII y quedó aprobada en tres simples artículos que plasmaban la necesidad de conservar el patrimonio natural y recogían el concepto estético y paisajístico de parque nacional.

Publicada la ley… Se pusieron a trabajar y así, con el tiempo y una caña, el 22 de julio de 1918 se declaró el primer parque nacional español: el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, que hoy ha perdido su nombre original (por si de épicas imperiales se arrancase alguien) hasta el de Picos de Europa y que el señor marques, don Pedro Pidal, se escalaba un día sí y un día también. Y, al poco, el 16 de agosto de 1916, el Parque Nacional del Valle de Ordesa -actualmente Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido– que fue el segundo de nuestros parques nacionales.

Después, y durante treinta y seis años más, nada. Nada de nada. Que sí “Candiles”, que “arrancá de caballo y pará de burro”; Spain.

Vale, vino la gran epidemia de gripe (los demás estaban pegándose tiros y no informaban de su incidencia, por lo que ahora se llama gripe española, y aquí la llamábamos el trancazo), acabó la Gran Guerra y -mientras irrumpía el Charleston– la vieja piel de toro comenzaba a convulsionar en los años 20 y retorcerse en los años 30, tras la crisis del 29, hasta liarse a mamporros, tiros y bayonetas, tras los que llegó la dura posguerra, la cartilla de racionamiento y la leche… Sí, la leche en polvo americana.

Total, que no tuvimos tiempo de pensar ni en los arbolitos y ni el monte hasta 1954.

Y fue en Canarias donde se crearon los Parques Nacionales del Teide y de las Cañadas de Taburiente (1954). Para entonces, el resto del Mundo ya nos había adelantado en esto de la vía conservacionista. Al año siguiente (1955) veía la luz el Parque Nacional de Aigüestortes y Lago de San Mauricio en Lérida, que ahora es Estany de Sant Maurici.

La Ley de Montes (1957) llegó para derogar la simplicísima ley de 1916 que da sentido a este Post y que con 41 años a cuestas (y sólo tres artículos) bien había cumplido su misión. La nueva ley supuso, pese a las férreas estructuras de concepción de la Naturaleza que se le pudieran achacar a aquella España del Régimen, un cambio sustancial en el planteamiento legislativo de la protección ambiental: los factores ecológicos empezaron a tener mayor importancia a la hora de declarar nuevos parques, frente a los meramente históricos y paisajísticos que inspiraron los comienzos.

La ley del 57 no dio patente de corso para esto de declarar Parques Nacionales, pero al ampro de ella llegaron Doñana (Hueva, 1963; con una intrahistoria que se debate entre lágrimas por desconsuelo o por descojono y muchas iniciativas de gentes del común estampadas en los muros de la hipocresía administrativa), las Tablas de Daimiel (Ciudad Real; 1973) y Timanfaya (Las Palmas; 1974).

Un salto cualitativo llegaría en 1975 con la Ley de Espacios Naturales Protegidos que reordena el proceso iniciado en 1916 y nos llevó a las bases del Parque de Doñana de hoy en día, o del Parque Nacional Garajonay (Tenerife) de la laurisilva canaria. Y no te digo con la ley de 1989 que ya metió el concepto de ecosistemas y el derecho a conservar la naturaleza… y así podemos seguir hasta la ley de diciembre de 2014. Porque desde los años 90 hay conciencia sobre el tema y las Comunidades Autónomas están implicadas en el tema y han desarrollado su propia legislación y sus propia red de espacios naturales protegidos que complementa y amplía la de los 15 grandes espacios nacionales que, de por sí, contienen -y protegen- el 70% de las especies de plantas vasculares y el 80% de las especies de vertebrados presentes en España.

ley-parques-1916Lo que hoy nos ocupa es que hace un siglo. En 1916 fuimos los primeros de la vieja Europa en esto de conservar la naturaleza.

Pero además de alabar el empeño del 1er marqués de Villaviciosa, yo (tirando para casa) quiero también sacar a pasear el buen nombre de don Odón; don Odón de Buen. El zufariense (dícese así de los naturales de Zuera, Zaragoza) Odón de Buen, autor de “Anales de Historia Natural” (de España; 1883), terminó siendo la mayor autoridad del momento en la oceanografía centrando sus estudios en el Mediterráneo. También fue el más brillante defensor de la Teoría de la Evolución de Darwin en España. Pues bien, si el marqués consiguió su ley en 1916 fue porque desde 1907, don Odón, siendo senador del reino (por Barcelona), desde su tribuna, una y otra vez, exigía atención y respeto a la naturaleza.

Total, que un siglo de Parques Naturales… los primeros con una ley de este tipo en Europa… y no he visto a ningún ambientalista de estos de por aquí, ecologistas creo que se llaman a sí mismos, sacarlo a relucir. ¡País!